lunes, 15 de febrero de 2016

Explorando a un gigante

Por: Javier Eduardo Suarez Valencia

Es difícil saber con certeza en que momento el astro más grande de nuestro sistema solar comenzó a captar la atención de los seres humanos. Se sabe que las civilizaciones más antiguas, como los sumerios, reconocían en el cielo aquellas estrellas errantes que recorrían y deshacían caminos en el cielo a media que iba pasando el tiempo; del mismo modo son pocas las culturas en la historia que no han otorgado a los cautivadores planetas el carácter de dioses. 
No hay duda de que el interés por el entendimiento de los planetas nació en el mismo instante en que los hombres decidieron levantar sus cabezas hacia el infinito, idea que perdura hasta nuestros tiempos.




Figura 1: Una tablilla babilónica que muestra un proceso geométrico para calcular el movimiento de Júpiter (Tomado de www.phys.org).


La sonda espacial Juno arribara a Júpiter en junio de este año, sin ser la primera vez que visitamos a este gigante gaseoso. Un total de siete sondas se han acercado a Júpiter desde el año 1973; iniciando con las misiones Pionner y Voyager las cuales siguieron su recorrido hacia el exterior del sistema solar. La fuente de información más importante ha sido la sonda Galileo, lanzada en 1995, que recolectó datos una importante cantidad de imágenes y datos físicos  y  químicos de Júpiter y las lunas galileanas, hasta que en 2003 ingresó en picada hacia el planeta para captar datos atmosféricos justo antes de desintegrarse en su interior.


Figura 2: Proyección de la trayectoria de Galileo en el sistema de Júpiter (Tomado de www.nasa.gov).

Juno partió de la Tierra en Agosto de 2015 y tomará órbita alrededor de Júpiter a mediados de este año, con el objetivo de obtener información de mayor resolución y calidad que permita llegar a entender la formación y evolución de Júpiter junto a su complejo sistema de lunas. 
Para esto la sonda espacial cuenta con los siguientes instrumentos especializados para estudios planetarios: 

* Un sistema de medidas gravitacionales y magnetométricas, para un mapeo interno del planeta (Gravity Science). 

*Un radiómetro con seis bandas en el microondas, para estimar la cantidad de agua y oxígeno en la atmosfera joviana (MWR). 

*Detector de plasma y partículas energéticas, para entender la dinámica del campo magnético y su interacción con la atmosfera (JADE y JEDI). 

*Espectrómetros de la región ultravioleta e infrarroja, para recolectar información química de la atmosfera y las auroras (UVS y JIRAM).

Figura 3: Componente de la sonda espacial Juno (Tomado de: www.nasa.gov).


Sin embargo, la mayor importancia científica de esta misión, reside en el papel fundamental que juega Júpiter en el ordenamiento del sistema solar. Al no solo ser el más grande sino también el primero de todos los planetas en formarse, por lo cual influyó en gran medida en las configuraciones orbitales iniciales del resto de planetas del sistema solar, y también en la cantidad de material que quedó disponible para otros cuerpos luego de su formación. 
Esta misión es solo una de las que ya están en proceso o que se están gestando actualmente. Las nuevas tecnologías y conocimientos están expandiendo considerablemente los límites de exploración humana del espacio. 


Fuentes:

Meltzer (2005), Mission to Jupiter. A History of the Galileo Project.
www.nasa.gov/mission_pages/juno
science.nasa.gov/missions/galileo
www.missionjuno.swri.edu


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